Clásicos
son clásicos, así sean por la copa Uruguaya, la copa Ricard o la copa
Melba. Y perder ante el rival de siempre es inadmisible, sea con
titulares, con suplentes y en plena pretemporada o por la actividad
oficial. Por eso, las dos derrotas que sufrió Peñarol a manos de
Nacional (en cinco días), dejaron en la cuerda floja a Gustavo Matosas,
su entrenador, quien podría ser destituido antes del comienzo del
Clausura.
Es que la nueva caída cosechada en Hong Kong (ante un
desconocido combinado local), agravó la crisis deportiva, provocando
que el entrenador mirasol perdiera el poco crédito que le quedaba. Y
mañana, si el equipo da un nuevo paso en falso (ante el Ulsan de
Corea), su continuidad sería historia. "Hoy Matosas está firme, pero
las evaluaciones (a su trabajo) son continuas. Uno quiere respetar los
contratos, pero hay que evitar la hipocresía. Hay momentos en lo que se
debe cambiar. Los resultados son determinantes", subrayó Juan Pedro
Damiani desde Hong Kong, en diálogo con el programa "La Oral
Deportiva", de radio Universal.
El coordinador institucional de Peñarol, agregó que "las charlas con
Matosas son diarias, porque uno no vino a pasear acá. El fútbol es muy
dinámico y todo puede cambiar de un día para otro".
El día antes del debut en Hong Kong, Damián Frascarelli se tiró a buscar una pelota y no pudo levantarse más. El arquero quedó tendido en el piso y allí mismo la sanidad aurinegra supo que algo serio había sucedido. Una lesión en una de sus rodillas (puede ser ligamentos) lo sacó del encuentro ante la selección local y es más que factible que se pierda el Torneo Clausura, ya que la recuperación demandará varios meses de inactividad.
Hugo Bagnulo falleció a los 92 años en la Asociación Española. Palermitano de ley, se consagró como campeón de América y del mundo dirigiendo a Peñarol.
El ambiente del fútbol se vio conmocionado con el fallecimiento de Hugo Bagnulo. El ex futbolista y entrenador murió a los 92 años cuando se encontraba internado en la Asociación Española.
Bagnulo nació el 23 de julio de 1915 y vivó siempre en el barrio Palermo. En 1936 comenzó a jugar en las inferiores de Central Español hasta 1938, año en el que los palermitanos fueron el mejor equipo del certamen después de Nacional y Peñarol.
Como jugador defendió además a La Cumparsita de la Liga de Palermo, a Defensor y a Danubio. Disputó un solo partido con la casaca celeste. En el conjunto de Maroñas debutó como entrenador en 1948 y defendió sus colores durante cuatro años.